Muchos niños y adolescentes con pectus excavatum (pecho hundido) o pectus carinatum (pecho salido) presentan una contextura alta y delgada. Esto no significa que la delgadez cause la deformidad, sino que ambas características suelen estar relacionadas por factores genéticos. Además, durante el crecimiento acelerado de la adolescencia, la deformidad del tórax suele hacerse más evidente.
El Dr. Víctor Gómez Ponce, especialista en cirugía torácica, recomienda que todo niño o adolescente con pectus sea evaluado oportunamente para determinar el grado de la deformidad y el momento más adecuado para su tratamiento. Una valoración temprana permite prevenir complicaciones y planificar la mejor alternativa terapéutica.
Cuando el pectus excavatum o el pectus carinatum afectan la función respiratoria, la postura o la calidad de vida, la cirugía correctiva es la única solución definitiva. Un tratamiento realizado por un cirujano torácico con experiencia permite corregir la deformidad de forma segura y mejorar tanto la salud como la confianza del paciente.