El pectus carinatum es una deformidad congénita de la pared torácica, conocida comúnmente como pecho salido, en la que el esternón sobresale hacia adelante debido al crecimiento anormal de los cartílagos costales. Además de afectar la apariencia del tórax, puede ocasionar molestias físicas, alterar la postura e impactar la autoestima, especialmente durante la infancia y la adolescencia.
El Dr. Víctor Gómez Ponce, especialista en cirugía torácica, señala que la cirugía correctiva es la solución definitiva para los casos que requieren tratamiento. Para ello, emplea una técnica mínimamente invasiva, que permite corregir la deformidad sin dejar cuerpos extraños permanentes dentro del tórax y con excelentes resultados funcionales y estéticos.
Durante la intervención, se remodelan los cartílagos responsables de la deformidad para devolver al tórax una forma más natural y simétrica. El procedimiento se realiza bajo anestesia general y tiene una duración aproximada de dos a tres horas, según las características de cada paciente. Posteriormente, la hospitalización suele ser de tres a cinco días, seguida de controles médicos para supervisar la recuperación.
Cada paciente presenta un grado diferente de deformidad, por lo que una evaluación especializada es fundamental para definir el tratamiento más adecuado. Un diagnóstico oportuno y una cirugía realizada por un cirujano torácico con experiencia permiten mejorar la función del tórax, la apariencia física y la calidad de vida del paciente.