Infecciones

1. Absceso pulmonar

Se define como un área localizada de supuración y cavitación en el pulmón, mayor de dos centímetros, con paredes propias y nivel hidroaéreo en comunicación con un bronquio.

Pueden ser de origen:

  • Tuberculoso, micótico, secundario a bronquiectasias, quistes infectados e incluso a  infartos pulmonares que en su evolución se cavitan y abscedan.
  • Estàn causados principalmente por microorganismos anaerobios (Clostridim perfringens, septicum y el peptoestreptococo), sin embargo son frecuentes infecciones mixtas en las que participan microorganismos de la flora orofaríngea.

Los gérmenes aeróbicos más frecuentemente encontrados son estafilococos, estreptococos hemolíticos y no hemolíticos y la Escherichia coli.

Tratamiento quirúrgico

  • Grandes abscesos, mayores de 6 cm, de paredes gruesas que no responden al tratamiento después de 6 a 8 semanas de antibioticoterapia o en casos de hemoptisis masivas.
  • Signos de malignidad:
  • Aumento de tamaño de la cavidad.
  • Configuración irregular de la cavidad.
  • Signos de cronicidad
  • Abscesos satélites
  • Neumonitis crónica con atelectasia y fibrosis.
  • Bronquiectasia.
  • Empiema encapsulado.
  • Cavidad de paredes gruesas.
  • Hemorragia pulmonar repetida o incontrolable (tratamiento de urgencia).
  • Absceso pútrido o gangrenoso (operación precoz).

El tratamiento quirúrgico consistirá en extirpar tejido pulmonar, de acuerdo con la envergadura de la lesión y el estado general del paciente:

Segmentectomia típica o atípica, lobectomía o neumonectomía.

Drenaje del absceso bajo control radiológico a través de catéteres colocados en su cavidad percutaneamente en pacientes con mal estado general y posteriormente, si es necesario y las condiciones lo permiten, cirugía resectiva.
Siempre se hará esta cirugía bajo anestesia general con intubación  bronquial selectiva.

2. Empiema

Una circunstancia especial es la presencia de empiema (pus en el tórax), esta condición normalmente y de primera intención se maneja con antibióticos y la colocación de uno o hasta dos drenes pleurales, cuando el paciente es anciano, tiene enfermedades crónicas agregadas como diabetes, insuficiencia renal o problemas hepáticos, se torna en un problema grave.

La infección de la pleura puede condicionar una infección sistémica que repercute gravemente sobre el sistema circulatorio, condicionando estado de choque (hipoperfusión), alteraciones de la conciencia y hasta la muerte si no son atendidos a tiempo, es donde la cirugía tiene un lugar importante mediante el drenaje y decorticación pleural, solucionando el estado infeccioso y liberando al pulmón del atrapamiento que condiciona la paquipleuritis evitando la mecánica ventilatoria normal.

Consideramos que cada caso debe de ser valorado en particular, principalmente las condiciones del paciente son mandatorias para tomar decisiones tan graves como la cirugía en pacientes críticos.

Sin embargo, en nuestra experiencia la pronta valoración quirúrgica de pacientes graves nos ha ayudado a salir adelante con casos prácticamente perdidos, algunos no lo fueron y fallecieron, pero un porcentaje significativo ha podido salir adelante no obstante la gravedad del caso, en especial los diabéticos con empiema.

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Dr. Víctor Gómez Ponce
Dr. Víctor Gómez Ponce